Nuestra historia
En 2010, Asun y Mariano dejaron Alicante con sus recetas, su ilusión y una certeza: la Costa del Sol necesitaba el arroz de verdad. El arroz ilicitano. El que se hace despacio, con producto fresco y con el respeto que merece uno de los platos más complejos de la cocina mediterránea.
Asun llevaba toda la vida perfeccionando ese conocimiento. La cocina típica de Elche no es solo una técnica: es una identidad, una manera de entender el tiempo y la reunión alrededor de la mesa. Ese saber hacer fue el equipaje más valioso que trajo consigo cuando Torre del Mar los recibió con el rumor del Mediterráneo y esa luz de tarde que solo existe en la Axarquía.
De un pequeño local con mucho carácter, y cinco años de trabajo honesto, nació lo que hoy es La Dama de Elche: un restaurante frente al Paseo Marítimo con capacidad para 130 comensales y una reputación construida plato a plato.
Madre e hija, receta a receta
Mientras Asun y Mariano daban forma al proyecto, su hija Alba se formaba en La Cónsula, la escuela de hostelería de Churriana. Años de aprendizaje riguroso, especializándose en sala. Pero el amor a la cocina, heredado desde niña, acabó ganando la partida.
Alba tomó la decisión de entrar en la cocina con la misma pasión con la que su madre le enseñó lo que significa cocinar bien. Hoy trabajan juntas, con las recetas de siempre como guía y la ilusión de quienes hacen algo por vocación genuina.
Cada arroz que sale de nuestra cocina lleva dentro años de tradición ilicitana, producto fresco seleccionado con cuidado y el punto de cocción que no se improvisa: se aprende, se practica y se perfecciona. Eso es lo que Asun y Alba ponen en cada paella, cada arroz caldoso, cada fideuà.
ARROCES ALICANTINOS, PRODUCTO CUIDADO Y TRATO CERCANO
Detrás de cada servicio hay un equipo que cuida la cocina, la sala y cada detalle de la experiencia.
Desde los fogones hasta la atención en mesa, trabajamos para que cada visita tenga buen sabor, buen ritmo y una atención cercana.
Mariano
Asun
Alba
Miguel
Mari
Jesús
Aquí se viene a sentirse en casa
Miguel, marido de Alba, lleva la sala con una filosofía clara: el servicio no es un complemento de la comida, es parte de la experiencia en igual medida. Desde la bienvenida hasta el último café, cada detalle está pensado para que quien entra se sienta bien recibido.
La Dama de Elche es un negocio familiar, y eso se nota. No hay protocolo frío ni distancia innecesaria. Hay personas que disfrutan con lo que hacen y que transmiten esa alegría en cada servicio.
Aquí cocinamos como en casa. Porque esto, en el fondo, es nuestra casa. Y tú, cuando entras, eres bienvenido a ella.
EL SABOR DE ALICANTE, FRENTE AL MAR
Nuestros arroces se preparan con la calma que necesita una buena receta.
Sofrito, caldo, producto y punto de cocción. Cuatro detalles que parecen sencillos, pero que marcan la diferencia cuando el arroz llega a la mesa.
En La Dama de Elche apostamos por una cocina reconocible, sabrosa y pensada para compartir.